Satisfacción, insatisfacción y la verdadera felicidad


Traducción del texto de Genpo Roshi  Satisfaction, Dissatisfaction, and True Happiness 

Por  | 
Siempre existe esta inclinación, esta tendencia en todos nosotros, a ser dualistas, lo que significa actuar desde un lugar de o esto o aquello. Así que o nos sentimos bien acerca de nosotros mismo o nos sentimos mal. Rara vez nos sentimos mal sobre sentirnos bien sobre nosotros mismos, o nos sentimos bien sobre sentirnos mal. Simplemente no surge. Así que, por supuesto, nos engañamos a nosotros mismos, porque nos inclinamos- si miras al triángulo, los dos puntos al final de la base, es como un balancín- de alguna manera caemos a un lado, y luego al otro. Pero rara vez encontramos el equilibrio e integramos los 2 simultaneamente. Nuestra tendencia natural es estancarnos o bien en el contento y satisfacción completos, o en el descontento y la insatisfacción completos.
Así que cuando estás atascado- viviendo y morando en él como yo hice durante años, hay una tendencia a inclinarse al lado de sentirte bien sobre el de sentirte mal. No es que no tengas algunos momentos malos, pero básicamente te sientes bien, incluso durante años. Y por supuesto es inquietante pensar que pueda ser de la otra forma. Pero tiene que suceder, tiene que hacerlo. Es como las subidas y las bajadas de las que hablamos en el libro. Tenemos éxitos y subidas, pero donde aprendemos las cosas importantes es en las caídas y los fracasos. Ahí es donde aprendemos realmente.
Así que morar en lo absoluto puede ser un buen alivio temporal, un tipo de refugio, en el Buda, donde todo está bien tal y como está. Pero entonces tienes que ir al otro lado, y tomar refugio en el Dharma, en las enseñanzas, en lo relativo, como sea que quieras llamar al otro lado. Y eso supone afrontar el hecho de que realmente no puedes escapar, que tiene que haber satisfacción en la insatisfacción, e insatisfacción en nuestra satisfacción.
Ahora bien todos nos inclinamos hacia un lado o hacia el otro. Como Maezumi Roshi, estaba mirando a esto ayer, él si inclinaba más hacia la insatisfacción. Y estaba muy orgulloso de ello. "¡Nunca estoy satisfecho! ¡Te satisfaces demasiado fácil!". Vale, estaba en lo cierto, estaba más avanzado, estaba en el punto en que nunca estaba satisfecho y yo estaba satisfecho demasiado fácil. Pero también ví que se quedó atascado ahí también, porque nunca estaba satisfecho- y nunca estaba feliz.
Así que el ápice es la felicidad. No es el contentamiento sin el descontento. No es la satisfacción sin la insatisfacción. Es cuando integramos ambas, nuestra insatisfacción y nuestra satisfacción, nuestro contentamiento y nuestro descontento, y provenimos del ápice. Ahí es donde encontramos liberación verdadera. Ahí es donde mora la autoridad final. Ahí es donde vive el Maestro, y ese es el ser humano que funciona completamente. 
— De una charla introductoria en la Formación de Facilitador Avanzado,
19 de septiembre de 2016, Salt Lake City