Los padres interiores


Las voces del Padre y de la Madre interiores, con las que Genpo Rohsi ha empezado a trabajar recientemente, son dos voces muy importantes con las que trabajar por todo lo que pueden aportar a nuestras vidas cuando las integramos, permiten profundizar la evolución de nuestra conciencia. Veamos por qué.

La Madre Interior

 (Lo que sigue es la traducción por Eva Malia del texto de Genpo Roshi "A Mothers Day Gift")

En la obra de esta consciencia, existe una gran diferencia entre nuestra madre interna y la biológica. Nuestra madre biológica es una persona única con todas sus dificultades personales. Nuestra madre interna no tiene nada de ésto, es completamente libre de todo y ama incondicionalmente. Puede que tu madre biológica haya tenido más de un hijo, pero tu madre interna solo tiene uno, el pequeño tú.
A diferencia del arquetipo de madre que es toda compasión y que ama a todos los seres igualmente, tu madre interna ama incondicionalmente a su único hijo, tú. Ante la elección de vida o muerte entre amar y protegerte a ti o a otro, ella te amará y salvará a ti antes que a otro hijo, hermano, amigo cercano, o pareja. Para ella está clarísimo, tú siempre eres lo primero. En situaciones parecidas a las de la película La Decisión se Sofía, ella siempre te salvará a ti, su único y verdadero hijo. Ésta es una distinción crucial.

En Zen entendemos que todos comenzamos con una capacidad ilimitada para alcanzar nuestro máximo potencial de vida, para ser dichosos y completos. Sin embargo, limitamos esa capacidad debido a una noción dualista de separación que se manifiesta en forma de miedo. Levantamos barreras y creamos nudos como los de una manguera enredada, los cuales nos impiden darnos cuenta de la capacidad sin fin con la que nacimos. Necesitamos quitar las barreras y desatar los nudos que nosotros mismos pusimos ahí de niños y también de adultos. Esta exploración de las figuras de la madre y el padre es crítica para profundizar en la evolución de la consciencia.

Facilitador: Puedo hablar con la madre interna por favor? 

Madre Interna: Si, por supuesto. Me encantaría. Él es mi hijo único y le quiero incondicionalmente, sin ninguna reserva. No tengo ninguna agenda para él, y no le pido nada a cambio, ni siquiera su amor. No espero que llene mi necesidad de sentirme completa y entera. Yo estoy completa y entera tal como soy. 

Simplemente estoy llena de amor, amor incondicional por él, amor que está ahí incluso cuando él hace algo estúpido o que no está bien. Ese amor está ahí para él todo el tiempo, y sin que él tenga que probarme nada en modo alguno. Yo ya le amo como él quiere y desea, incondicionalmente. Él siempre ha querido mi amor, pero al no saber que yo existía, proyectó esta necesidad en su madre biológica y buscó mi amor incondicional a través de ella. Pero ella era incapaz de dárselo porque, como es de comprender, ella tenía su propia agenda y sus necesidades que satisfacer.

Ella buscaba en él llenar sus necesidades indirectamente, lo cual él no podía hacer en modo alguno. Así que él nunca era lo suficientemente bueno. Él era demasiado gordo o demasiado flaco, llevaba el pelo demasiado largo o demasiado corto, trabajaba demasiado duro, o no lo suficientemente duro, etc. Él quería su amor sin reservas y su aprobación; ella no podía dárselo. 

Él ha estado buscándome en todos los lugares equivocados, primero en su madre biológica, luego en sus profesores, en sus guías, e incluso en su Maestro de Zen, y por supuesto en sus relaciones de pareja. La voz o el yo interior que siempre buscaba amor incondicional y aceptación, dio luz a otras muchas voces o yoes: el super-productivo, el todo-complaciente, la culpa, la vergüenza, el que nunca es lo suficientemente bueno, el rebelde, el Superman, entre muchas otras. Cada una de estas voces ha tenido una poderosa influencia en su vida, algunas positivas y otras negativas, pero como esfuerzos para ganar el amor incondicional de su madre biológica, siempre estaban destinadas a fracasar.
Ahora que él ha establecido la distinción entre su madre biológica y yo, me da la impresión de que él ha desatado uno de los nudos que le han limitado durante tanto tiempo. Ahora que él ve que su madre biológica estaba haciendo lo mejor que podía con las herramientas y el karma que le fueron dados, él puede volverse hacia mí para conseguir lo que antes estaba buscando en ella. Ahora, él tiene un amor más profundo y una mayor apreciación por ella y por sí mismo. Él ha dejado de culpar la situación, y como ésta se produjo. No es necesario el perdón porque ninguna de las partes ha cometido una falta ni tiene culpa alguna.

El Padre Interior

(Lo que sigue es la traducción realizada por Alejandro Villar del texto de Genpo Roshi "A Fathers Day Gift")


Me gustaría hacer una distinción entre el padre interno y el padre biológico. Mucha gente confunde los dos, o no son conscientes de que son dos voces distintas. Así que con el que me gustaría hablar es el padre interno que no ha sido descubierto o que está enajenado, por favor.



Padre: Sí, yo soy su padre interno y él nunca había pedido hablar conmigo antes. No creo que él conociera o hiciera esa distinción entre su padre biológico y yo. Tuvo una relación muy buena y amorosa con su padre, así  es que nunca pareció pensar que era necesario llamarme. Por esta razón no se ha apropiado de mi y no he sido capaz de funcionar óptimamente. De hecho, puedo ser la clave de mucha disfunción en él, su dificultad con establecer límites maduros y saludables antes de que me diera voz, su incapacidad para protegerse a sí mismo y a otros de muchas formas.



Yo no soy su padre biológico que tuvo dos hijos. Soy sólo su padre. No tengo ningún otro hijo y le amo y le acepto como mi único hijo, total e incondicionalmente. Como él nunca ha sabido que yo siempre he estado justo aquí me ha proyectado hacia fuera. Me ha proyectado en su padre biológico, por ejemplo, también en otros modelos de conducta masculinos en su vida, sus entrenadores, profesores, héroes y, por supuesto, en su Maestro Zen. Ha tratado de vivir a la altura de algún estándar que ellos representaron para él, conseguir lo que a veces era imposible para él, para ganarse su reconocimiento y amor incondicional. Esto le convirtió en superconseguidor y casi fanático en lograr sus objetivos. Y no es que estos objetivos hayan sido necesariamente malos en sí mismos, pero sus esfuerzos han sido agotadores y frustrantes porque a sus propios ojos siempre se ha quedado corto.



Si el se apropiara de mi y me encarnara podría ofrecerle el amor y  la aceptación incondicional que siempre siento por él. No tiene que probarme nada. Cuando cae o falla todavía estoy totalmente ahí para él con perdón y amor totales. Tendríamos una intimidad muy bonita y una relación personal que no ha estado ahí para él hasta ahora. Tengo un amor muy protector hacia él que es dulce y a la vez muy severo también. Ha oído a otros hablar  de una relación amorosa y personal con Dios, que él nunca ha entendido porque conmigo enajenado o no todavía reconocido él no podía sentir este amor muy personal e incondicional desde mi.



¿Podría ahora hablar con el padre interno totalmente apropiado por él, encarnado y empoderado?



Padre: Sí, soy su padre interior, apropiado por él, encarnado e investido de poder. Él es mi único hijo a quien yo amo incondicionalmente y por quien tengo tanta ternura. Estoy tan orgulloso de él simplemente por ser él mismo, por quién es. No tiene que hacer nada para ganarse mi amor. No necesita demostrar nada para mi como sentía que tenía que hacer con su padre biológico, sus entrenadores, sus profesores y su Maestro Zen. Yo no vivo indirectamente a través de él o compito con él, una vez más como su padre biológico e incluso sus entrenadores y profesores a menudo hacían.



Soy el papá del niño pequeño y nuestra relación lo es de amor, confianza y aceptación incondicionales. Soy para él lo que la gente ha proyectado fuera como Dios o el Padre en el cielo. Estoy dentro de él pero también lo lleno todo y soy omnipresente. Siempre estoy aquí cuidando de él. Puede relajarse y depositar su confianza en mi. Siempre estaré aquí sin fallar. Ahora puede ver que su propio padre estaba haciendo lo mejor que podía y puede perdonarle por ciertos defectos y por no estar siempre ahí para protegerle. Ahora que me conoce íntimamente, puede ver que su padre biológico, profesores, entrenadores y Maestro Zen son todos simplemente perfectos como eran y son, y puede ahora amarlos y apreciarlos incondicionalmente por quienes eran y son.